Así va el mundo

Estos últimos días no he parado de ver noticias machistas, denigrantes sobre la mujer, noticias de maltratos domésticos, declaraciones sobrecogedoras de familias que han sufrido durante años estos actos y han tenido finales tan duros como la historia misma.

Quizás generalizaré con esta entrada, espero que lo entiendan, pero como mujer me duele ver el trato que nos dan en todo el mundo, en todos los sectores. Seas hombre o mujer, solo espero que abras un poco los ojos, focalices y seas capaz de ver en la sociedad que vivimos, en pleno ¿siglo XXI?

Resultado de imagen de mundo machistaY es que así va el mundo. Así va el mundo, donde la tolerancia es cero ante cualquier valor, actitud u opinión que consideremos que va en contra de la nuestra. Así va el mundo, cuando atacamos al sentirnos atacados por diferentes formas de pensar sin pararnos a discurrir sobre el tema tan sólo un segundo. Así va el mundo, donde los hombres tienen miedo de que haya mujeres que demuestren más inteligencia que ellos y donde las mujeres tienen miedo de que haya hombres que demuestren más fortaleza que ellas. Así va el mundo, donde el siglo X está presente en las diferencias entre hombres y mujeres, donde el porcentaje de mujeres que están en los altos cargos de las grandes empresas es infinitamente inferior al de los hombres, y lo digo yo que lo veo de cerca cada vez que realizamos eventos en el trabajo. Así va el mundo.

Me cansa ver día sí y día también artículos sobre actitudes machistas, me cansa y me entristece ver como hay hombres que todavía se creen superiores a las mujeres, como en aquellos siglos donde las mujeres eran simples mandadas de sus maridos. Es triste, pero es cierto.Resultado de imagen de problema

¿Cuál es el problema? ¿Qué miedo hay en la sociedad de ver la igualdad que existe entre ambos sexos? ¿Tanto cuesta entender que lo único que nos diferencia es un aparato sexual? ¿Tanto cuesta entender que una sociedad con lo mejor de cada uno, indistintamente del sexo sería mucho más productiva? ¿Tanto cuesta entender que unidos somos más fuertes que separados? ¿Cuál es el problema?

Yo creo que la educación es la base de todo, y mientras se siga educando y trasmitiendo esos valores, seguiremos viviendo como vivimos…

Educar en valores

Lo vivimos diariamente, lo vivimos en los campeonatos y olimpiadas, en cada torneo. Es algo que se fomenta día a día en muchas canchas y complejos deportivos, pero no es lo más importante. Los telediarios solo premian a los que ganan, nadie recuerda a quien quedó cuarto o simplemente participó por primera vez en algún europeo, en  algún mundial o en algunas olimpiadas. Los que pasan a la historia son los que ganan, los que baten records y los que consiguen medallas.

Es triste que sólo se premie eso, pero es así. (Siempre hay excepciones)

Nos olvidamos de que los valores en el deporte son claves, no solo para disfrutarlo sino para conseguir éxitos. Trabajando con humildad se avanza, se crece. Tengo en mente a 3 ejemplos claros.

Rafa Nadal, es EL EJEMPLO. Humilde, sin malos gestos, asumiendo sus fallos en las derrotas y quitándose mérito en las victorias. Se lo han inculcado desde pequeño, su entrenador y tío, Toni Nadal, no ha dejado que sus éxitos se le suban a la cabeza. Y la clave de todo, ya la dijo en su entrevista con “El Español” tras su eliminación en Cincinnati: “Intentas disfrutar del momento, de saber que lo has dado todo. Normalmente es así. Intento disfrutar cuando sé que estoy vacío, intento disfrutar sabiendo que no me queda nada más.

En las últimas olimpiadas el ejemplo en el baloncesto lo tenemos en J.M. Calderón, ejemplo de lo que significa un JUGADOR DE EQUIPO. Un base que viene de ser titular, aceptando el rol de ser el tercer base del equipo, sin disfrutar apenas de minutos en cancha, pero sí disfrutando de cada minuto en el banquillo. Celebrando todas las canastas de los suyos y animando en los malos momentos. Metido en cada minuto, es el ejemplo de que todo suma en los deportes de equipo. Su lema: “Humildad y sacrificio”.

Y como no me gustan los números pares, voy a cerrar con un tercer ejemplo. Posiblemente no lo conozcan, no ha salido en muchos telediarios. Pero sí que ha jugado más de 400 partidos en ACB, y en una entrevista dijo: “Mi función en el equipo es un poco lo que se vio la semana pasada, ayudar cuando sea necesario. A veces puede ser duro no jugar, pero hay que ser consciente que el equipo requiere jugadores suplentes que cuando entren aporten cosas al colectivo”. Con esas declaraciones se ganó mi respeto: Jesús Lázaro.

Y seguramente haya un sinfín de jugadores y deportistas más… Todos son ejemplos para niños que sueñan con llegar a ser como ellos, no pueden predicar actitudes de desesperación, faltas de respeto y frustración. Bueno, sí que pueden, pero no deberían.

Llevándolo a mi terreno, sé que tengo que entrenar siendo ejemplo de lo que yo entiendo del baloncesto. Sé que tengo que ser coherente con mis palabras y sé que tengo que ser justa con las jugadoras. No puedo inculcarles que los árbitros son parte del juego, que pueden equivocarse, y protestarles en cada partido.  No puedo inculcarles que sean un equipo, que se traten con respeto, y ser a primera en faltarles el respeto a ellas o a otras compañeros. No puedo inculcarles que lo primordial es divertirse, entrenando duro para poder mejorar, y que me vean mosqueada en cada derrota.

Y que conste que odio perder, pero hay algo que tengo claro que está por encima de todo eso, y es la educación que les damos a los más pequeños. Si queremos un deporte limpio, humilde, justo y respetuoso lo debemos inculcar. Lo debemos inculcar con palabras, pero sobretodo siendo ejemplo de ello.

Nosotros, los entrenadores y formadores, debemos de tener claro cómo debemos educar deportivamente y también personalmente. Porque no sólo somos entrenadores, somos educadores y algo mucho más importante: somos un ejemplo para ellos.

Entrenemos educando en valores.